http://e-ducativa.catedu.es/44700165/aula/archivos/repositorio/1000/1169/html/21_reacciones_de_oxidacinreduccin.html
domingo, 26 de marzo de 2017
martes, 21 de marzo de 2017
Actividad argumentativa de ácidos y bases.
Lee con atención el siguiente texto y responde las
preguntas posteriores.
“¿Qué
es más conveniente, el miedo o la precaución con conocimiento?
Con frecuencia, en
diferentes ámbitos de la sociedad, a algunas sustancias químicas, como los ácidos
o las bases, se les considera peligrosas o dañinas. Esta visión está influida
por algunos sucesos accidentales que resultan impactantes, como los siguientes:
·
Para limpiar el cochambre o la grasa que se
acumula en baños o en cocinas, suelen emplearse disoluciones concentradas de
compuestos como hidróxido de sodio. Cuando estas mezclas se conservan en
recipientes caseros, con frecuencia son ingeridas por niños pequeños que las
consumen pensando que son refrescos. A menudo el resultado es fatal para la víctima.
·
En algunas películas o series de televisión,
sobre todo de misterio o terror, aparecen personajes con las facciones
deformadas por haber sido “bañados” con algún acido que los quemo
terriblemente.
·
Las baterías de los autos se llenan con una disolución
de ácido sulfúrico que indica claramente en su etiqueta que no debe ser tocada
y, en caso de que así suceda, la zona afectada debe enjuagarse abundantemente
con agua corriente.
Si entramos en anécdotas de
accidentes industriales o de laboratorio, que comúnmente se narran en los
medios de comunicación, podríamos ampliar la lista anterior de manera
considerable. Ante estos hechos, existe la posibilidad de que mucha gente se
sienta aterrada con la sola idea de estar cerca de “sustancias tan peligrosas”,
pero el mejor remedio para evitar este miedo está en llevar a cabo una acción que
si nos lo proponemos, resulta sencilla: ¡combatir la ignorancia!
1.
En los tres casos que se dan como ejemplos se
hace referencia a sustancias. ¿En cuál de ellos se menciona una cuya disolución
en agua tendría un pH mayor a 7? ¿En qué te basas para saberlo?
2.
Cuando alguien ingiere por accidente un ácido
o una base, a diferencia de otros venenos, no se recomienda que se provoque el
vómito, pues la irritación o quemadura ya producida se hace más grave cuando la
sustancia pasa nuevamente por los tejidos. ¿Qué se te ocurre que habría que
hacer entonces?
3.
¿Por qué se recomienda enjuagar con agua
corriente la piel que ha estado en contacto con el líquido de la batería, si
los ácidos al disolverse en agua liberan mucho calor?
4.
¿A qué crees que se refiere el autor del
texto cuando dice que para superar el miedo a las sustancias lo mejor es
combatir la ignorancia? ¿Estás de acuerdo? ¿Por qué?
sábado, 11 de marzo de 2017
Ácidos y Bases en la vida cotidiana
No se puede decir, que los ácidos y las bases
nos sean sustancias extrañas, todos hacemos uso de ellas a diario, y no
es de exclusivo uso en laboratorios como se podría llegar a pensar.
Cotidianamente utilizamos sustancias cuyo uso precisamente radica en lo
ácido o básicas que son. Por ejemplo podemos citar algunos alimentos u
otras sustancias:
– Frutas y alimentos de uso común: Muchos de estos
alimentos contienen ácidos en su composición. Por ejemplo las naranjas,
limones, pomelos y en general las conocidas como frutas cítricas
contienen el ácido cítrico, de ahí su nombre. Otras frutas como es el
caso de las manzanas contienen ácido málico.
Si hablamos de los yogures, éstos contienen el famoso ácido láctico y
otro alimento ácido por excelencia es el vinagre, el cual en su
composición cuenta con el ácido acético. El butanoico (ácido butírico,
es un componente típico en las mantequillas, o en alimentos grasos en
general, tanto de origen animal como vegetal. El ácido tartárico forma
parte de las uvas, y es el componente que le otorga esa característica
acidez. Estos son tan sólo unos ejemplos, muchísimos alimentos más de
uso diario, contienen ácido.
– También es conocido el ácido clorhídrico el cual, junto a otras sustancias, lo podemos encontrar formando parte del jugo gástrico de nuestros estómagos, en donde realiza la función esencial de la digestión de los alimentos que ingerimos, y además también actúa activando enzimas digestivas. Se han hecho estudios que calculan que una persona adulta produce a diario entre dos y tres litros de jugo gástrico, con un pH ácido de entorno a 1,5, con una concentración del 0.4%.
Podemos hablar del origen de este ácido; el ácido clorhídrico resulta de reacciones metabólicas, que producen iones H+, los cuales pasan al estómago desde el plasma sanguíneo. A este paso se le conoce como transporte activo de sustancias, y se encuentra catalizado por enzimas. Por otro lado, al mismo tiempo, para que se mantenga una cierta neutralidad de cargas, en el mismo sentido se mueven iones Cl-, en una cantidad igual, lo que da a la formación del HCl. Al comer estimulamos la secreción de los iones H+, de los cuales por lo general, una pequeña proporción se reabsorbe en la membrana mucosa que se encuentra rodeando al estómago, llevando de nuevo los iones H+ al plasma. Sin embargo, la cantidad de ácido clorhídrico es mayoritario, excesivo, lo que genera molestias cuando existe un retorno masivo de iones. Estas molestias son las conocidas como acidez de estómago, que de manera momentánea suele reducirse con la ingestión de un antiácido, el cual hace que disminuya la concentración presente de iones H+. Algunas sustancias de este tipo neutralizan el exceso de HCl en el jugo gástrico.
– También es conocido el ácido clorhídrico el cual, junto a otras sustancias, lo podemos encontrar formando parte del jugo gástrico de nuestros estómagos, en donde realiza la función esencial de la digestión de los alimentos que ingerimos, y además también actúa activando enzimas digestivas. Se han hecho estudios que calculan que una persona adulta produce a diario entre dos y tres litros de jugo gástrico, con un pH ácido de entorno a 1,5, con una concentración del 0.4%.
Podemos hablar del origen de este ácido; el ácido clorhídrico resulta de reacciones metabólicas, que producen iones H+, los cuales pasan al estómago desde el plasma sanguíneo. A este paso se le conoce como transporte activo de sustancias, y se encuentra catalizado por enzimas. Por otro lado, al mismo tiempo, para que se mantenga una cierta neutralidad de cargas, en el mismo sentido se mueven iones Cl-, en una cantidad igual, lo que da a la formación del HCl. Al comer estimulamos la secreción de los iones H+, de los cuales por lo general, una pequeña proporción se reabsorbe en la membrana mucosa que se encuentra rodeando al estómago, llevando de nuevo los iones H+ al plasma. Sin embargo, la cantidad de ácido clorhídrico es mayoritario, excesivo, lo que genera molestias cuando existe un retorno masivo de iones. Estas molestias son las conocidas como acidez de estómago, que de manera momentánea suele reducirse con la ingestión de un antiácido, el cual hace que disminuya la concentración presente de iones H+. Algunas sustancias de este tipo neutralizan el exceso de HCl en el jugo gástrico.
– En cuanto a los productos de limpieza, es de uso
común la utilización de sustancias con contenido en amoníaco ( NH3), el
cuál es una base débil. Por otro lado, la sosa cáustica o el hidróxido
de sodio, son bases fuertes que se utilizan con frecuencia para la
limpieza de cañerías. Todos los productos por lo general, se encuentran
muy concentrados, por lo que deben ser utilizados con precauciones.
– Los productos de higiene corporal, como pueden ser los champús o geles de baño, suelen mostrarnos claramente el pH que contienen, pues la acidez que tengan estas sustancias pueden influenciar en la óptima salud de nuestra piel o cabello. El pelo se encuentra constituido por largas cadenas proteicas unidos por enlaces de diferentes tipos. Los enlaces más débiles son los de hidrógeno, pues simplemente se pueden romper al mojar el pelo, aunque por lo general se vuelven a formar cuando este se seca. Si un champú posee un pH menos que 4 o mayor de 8, afectaría en mayor o menor grado a las uniones que existen en la cadena de proteínas, sobretodo si el champú es fuertemente alcalino, lo que volvería al cabello quebradizo, eliminando la grasa protectora y deshidrataría el cuero cabelludo. Así pues, se recomienda un pH en torno al 5 para este tipo de productos. En general, las sustancias y productos para la higiene personal que sean muy alcalinos resecarán la piel.
– Los productos de higiene corporal, como pueden ser los champús o geles de baño, suelen mostrarnos claramente el pH que contienen, pues la acidez que tengan estas sustancias pueden influenciar en la óptima salud de nuestra piel o cabello. El pelo se encuentra constituido por largas cadenas proteicas unidos por enlaces de diferentes tipos. Los enlaces más débiles son los de hidrógeno, pues simplemente se pueden romper al mojar el pelo, aunque por lo general se vuelven a formar cuando este se seca. Si un champú posee un pH menos que 4 o mayor de 8, afectaría en mayor o menor grado a las uniones que existen en la cadena de proteínas, sobretodo si el champú es fuertemente alcalino, lo que volvería al cabello quebradizo, eliminando la grasa protectora y deshidrataría el cuero cabelludo. Así pues, se recomienda un pH en torno al 5 para este tipo de productos. En general, las sustancias y productos para la higiene personal que sean muy alcalinos resecarán la piel.
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sábado, 4 de marzo de 2017
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