lunes, 26 de septiembre de 2011

El conocimiento indígena

A pesar de que uno de los acontecimientos sociopolíticos más importantes del País en los últimos años ha sido protagonizado por su comunidad indígena, y de que la Conferencia Mundial de Ciencia de la UNESCO recomendó rescatar e impulsar sus conocimientos, en México ni el Gobierno ni las sociedades científicas han creado programas con el objetivo de aprovechar este saber tradicional.
En el Programa Especial de Ciencia y Tecnología 2001- 2006, y en la recién modificada Ley de Ciencia y Tecnología, el conocimiento indígena es ignorado, no se asume como un asunto de importancia nacional, es más, ni siquiera es mencionado.
En el Programa en Pro de la Ciencia: Marco General de Acción, un conjunto de directrices, surgido de la Conferencia Mundial sobre la Ciencia para el Siglo 21, llevado a cabo por la UNESCO y el Consejo Internacional para la Ciencia (ICSU), el cual suscribió México en 1999, se establece una serie de acciones, mismas que el Gobierno mexicano no ha cumplido.
Tampoco ninguna institución de científicos lo ha hecho, como la Academia Mexicana de Ciencias (AMC), principal organización no gubernamental de investigadores del País, que no ha establecido este asunto como un tema de interés primordial, a diferencia de otras áreas del conocimiento.
"Históricamente, nos hemos alejado de la cuestión indígena porque algunos consideraban que era como regresar al pasado, cuando en realidad es renunciar a tu sangre y origen", señaló Octavio Paredes López, vicepresidente de la AMC. "La AMC debería impulsar esta área de investigación; debemos insertarla en la Academia para remover la conciencia de algunos investigadores".
En el programa de la UNESCO, se establece la directriz número 32 que señala: "Hay que asociar más estrechamente los conocimientos científicos modernos y los conocimientos tradicionales en proyectos interdisciplinarios relativos a las relaciones entre cultura, medio ambiente y desarrollo en ámbitos como la conservación de la diversidad biológica, la gestión de los recursos naturales, la comprensión de los riesgos naturales y la mitigación de sus efectos".
El documento agrega que "en estos proyectos deberían participar las comunidades locales y otras partes interesadas. Incumbe a la comunidad científica en su conjunto y a cada uno de sus miembros individualmente...".
Sin embargo, Paredes López, investigador del Cinvestav Irapuato, reconoce no estar seguro de que los científicos mexicanos quieran entrar a las comunidades indígenas. "Habrá personas que sí lo consideren, pero una buena parte no lo apoyará, sin embargo, difícilmente dejarán de reconocer su importancia".
Entre algunas de las áreas más importantes en las que el conocimiento de las comunidades indígenas puede ser aprovechado se encuentra la medicina y la agricultura, sobre todo en la explotación de los nutrientes de los alimentos tradicionales y los principios activos de las plantas medicinales.
Casos Aislados
De forma aislada, algunos investigadores se interesan por aplicar su formación en diversas áreas de la ciencia para analizar algunos de los conocimientos heredados de las culturas prehispánicas, no obstante, no se cuenta con un programa integral nacional.
"No se reconoce el valor de estos sistemas de conocimiento en áreas como el medio ambiente, el manejo de recursos naturales y la biodiversidad", señaló Ana María Cetto, secretaria general del Consejo Internacional de Ciencia (ICSU). "Hay pocos países que le dan importancia, como China y la India".
En México, sostiene la también directora general del Departamento de Cooperación Técnica de la Agencia Internacional de Energía Atómica, en Viena, la ciencia ha estado al margen de estos sistemas de conocimiento y la mayoría de los científicos aún tiene muchas reservas para abordar el problema porque ellos mismos se han formado al margen de estos conocimientos locales o tradicionales, sin embargo, afirma que existe la necesidad de tender puentes y acercarse con un respeto mutuo.
El rescate e impulso de los conocimientos tradicionales es un tema que cada vez va cobrando mayor impulso a nivel mundial, y se ha reflejado en diversos foros internacionales como la Conferencia Mundial Sobre Ciencia en Budapest y la Cumbre para el Desarrollo en Johannesburgo, pero en México no ha pasado de ser sólo un tema para el folclor.
A juicio de Cetto, este tema, junto con el de sustentabilidad, tendrá más importancia en el marco de la ciencia y la tecnología. "Aunque la comunidad científica la vea con reservas, tendrá que hacer un esfuerzo por abrirse más a otras formas de abordar la naturaleza y aprender de ella; son formas de conocimiento que todavía existen, que están activas, y de las cuales se puede aprender mucho", afirma.
La científica especialista en física cuántica menciona que no se trata sólo de tomar algunos de estos conocimientos y apropiarse de ellos, sacarlos de contexto o patentarlos como han hecho algunas empresas.
Dentro de los programas sectoriales y mixtos que durante esta administración está implementando el Conacyt con diversas Secretarías y Gobiernos Estatales, este tema ha quedado marginado a pesar de que los propios científicos podrían vincularse con las comunidades indígenas para ayudar a resolver algunas de las necesidades más apremiantes y elevar los niveles de vida en aspectos donde la ciencia y la tecnología son un factor fundamental.
Fuente: INFOTEC, con información del diario La Reforma de México.

Mezcla de sustancias

Ya sabes que todo lo que existe en el universo está compuesto por materia. Esta, a su vez, se clasifica en mezclas y sustancias puras. Las sustancias puras comprenden un solo compuesto, y las mezclas son combinaciones de sustancias puras en proporciones variables o diferentes; por ejemplo, una mezcla de arena y sal.
Los compuestos están conformados por los elementos (como, por ejemplo, el hidrógeno y el oxígeno, que forman el agua), los cuales existen en los compuestos en una proporción definida, es decir, en cantidades suficientes que permiten que dichos elementos se mantengan siempre estables y que también impiden su separación por métodos físicos. Por ejemplo, si se hace reaccionar sodio (Na) con cloro (Cl2) se obtendrá Na1Cl1 exclusivamente y no sustancias tales como Na0.5Cl2.3 o mezclas raras.
Las mezclas se clasifican en homogéneas (soluciones) y en heterogéneas. En una mezcla homogénea no hay distinción de fases, es decir, de una porción de la sustancia pura. Es el caso, por ejemplo, del agua con alcohol, el agua azucarada o el agua con café, donde se observa una sola fase: la líquida. Además, en este tipo de mezcla los componentes se unen hasta el nivel molecular, de manera que no es posible distinguirlos. Por ejemplo: oxígeno en agua o sal en agua. También existen las soluciones sólidas (mezcla de metales), llamadas aleaciones.
En las soluciones hay dos sustancias involucradas: una que disuelve, solvente, y otra que se disuelve, el soluto. Cuando mezclamos agua (solvente) con azúcar, tenemos que cada molécula de azúcar (soluto) queda rodeada por varias moléculas de agua. Lo mismo sucede en otras soluciones. Por esta razón, una vez que han sido mezclados no podemos diferenciar a simple vista el soluto del solvente.
En cambio, en una mezcla heterogénea pueden distinguirse con facilidad las diferentes fases que forman la mezcla. Por ejemplo, el agua con arena. Aquí se forman dos fases: una fase sólida, conformada por la arena, y otra fase líquida, constituida por el agua. Otros ejemplos son el agua con aceite, sal y arena, entre otros.
Las mezclas pueden separarse en sus componentes por procesos físicos, mientras que los compuestos se separan en sus constituyentes por procesos químicos.
En cualquier caso, la mezcla de materiales es un proceso que utilizamos a diario, tanto en la cocina (al mezclar los ingredientes de una torta) como en las industrias altamente tecnificadas (como la farmacéutica). En la naturaleza también encontramos mezclas, como la sangre, la orina y el aire.

Cambios físicos y químicos de la materia

Aunque al mirar a nuestro alrededor podemos apreciar distintos estados de la materia (por ejemplo, una silla es materia en estado sólido, la leche un líquido y el humo de las fábricas es gaseoso), en la naturaleza ocurren infinitos cambios a cada instante.

Si tomamos, por ejemplo, un vaso con agua (estado líquido), observaremos que el agua ocupa el espacio interno del vaso. Luego, si colocamos en un recipiente el agua contenida en el vaso y la calentamos, veremos que en cierto momento comienzan a observarse burbujas en la superficie, y el agua en estado líquido pasa a ser vapor de agua (estado gaseoso). Este evento, que es común observar en nuestra vida diaria, corresponde a un cambio de estado de la materia.

El agua, tanto en estado líquido como en estado gaseoso, presenta la misma composición química (H2O). Los cambios de estado de cualquier material en los que su composición química permanece invariable se denominan cambios físicos.

Ahora, si tenemos agua mezclada con azúcar (agua azucarada) y la calentamos hasta evaporar toda el agua posible, en el recipiente queda el azúcar; es decir, se obtienen los materiales iniciales: agua (ahora en forma de vapor) y azúcar. Así, cuando mezclamos dos materiales y podemos separarlos por procedimientos físicos, entonces el cambio ocurrido también es un cambio físico. Otros tipos de cambios físicos pueden ser patear una pelota o romper una hoja de papel. En todos los casos podría cambiar la forma, como cuando cortas el papel, pero la sustancia se mantiene, es decir, el papel sigue estando ahí.

Pero existe otro tipo de cambio que sí modifica la estructura química de uno o más materiales. Es el que se conoce como cambio químico. Este sucede cuando el material experimenta una transformación en su estructura química, como consecuencia de su interacción o relación con la estructura química de otro material, transformándose ambas estructuras. Esto da como resultado la formación de un nuevo material con características diferentes a las iniciales; es decir, ocurrió una reacción química.

Glosario
Oxidación: reacción química en la cual el oxígeno participa como reactante e interactúa molecularmente con otra sustancia dando como resultado un producto oxidado.
En el experimento de la manzana se puede apreciar un cambio químico, ya que sus constituyentes externos reaccionaron con el oxígeno del aire y se produjo un oscurecimiento por la reacción de oxidación (ver glosario) o envejecimiento. Su estructura interna cambió y ya no es posible recuperarla por medios físicos, por ejemplo, cortar la parte oxidada, ya que solo se obtendría un tejido vegetal nuevo.
Las frutas, como las manzanas, pueden conservarse por refrigeración, que hace más lento el proceso de oxidación, o cubriéndolas, para que el oxígeno no actúe sobre la fruta. En el experimento, como habrás podido apreciar, el trozo de manzana cubierto con el plástico no se oscureció. Tampoco la parte de la manzana impregnada con jugo de limón se alteró. Es más, seguirá en buen estado, ya que el jugo de limón contiene vitamina C (ácido ascórbico), la cual actúa como antioxidante; es decir, evita que el oxígeno reaccione con la manzana y retarda el envejecimiento. El tercer trozo, al estar sin jugo de limón y sin plástico (es decir, al estar expuesto al oxígeno del aire) se oscureció, evidenciando una reacción de oxidación, la misma que corresponde a un cambio de estado de tipo químico.
En la naturaleza, la mayoría de las alteraciones que se producen son cambios químicos, como la combustión, la pudrición, la fermentación, la digestión de los alimentos, etcétera.
Sin embargo, también existen otros tipos de transformaciones químicas, como cuando se quema basura, o uno fundamental, que es la respiración, donde hay una reacción química.
Así como la manzana, otras frutas experimentan las mismas modificaciones, como, por ejemplo, el plátano y la palta. Tú mismo puedes repetir el experimento usando otras frutas o verduras, haciendo comparaciones y verificando lo que sucede. Incluso puedes invitar a tus amigos para que cada uno elija una fruta o verdura y después comparen y discutan los resultados de cada uno.
Así, aplicarás también el método científico (observación, problema, hipótesis y experimentación).

Fuente:       http://www.salonhogar.net/Quimica/La_materia_sus_propiedades.htm

Sólido, líquido y gaseoso

La materia normalmente presenta tres estados o formas: sólida, líquida o gaseosa. Sin embargo, existe un cuarto estado, denominado estado plasma, el cual corresponde a un conjunto de partículas gaseosas eléctricamente cargadas (iones), con cantidades aproximadamente iguales de iones positivos y negativos, es decir, globalmente neutro.
El estado sólido se caracteriza por su resistencia a cualquier cambio de forma, lo que se debe a la fuerte atracción que hay entre las moléculas que lo constituyen; es decir, las moléculas están muy cerca unas de otras.
En el estado líquido, las moléculas pueden moverse libremente unas respecto de otras, ya que están un poco alejadas entre ellas. Los líquidos, sin embargo, todavía presentan una atracción molecular suficientemente firme como para resistirse a las fuerzas que tienden a cambiar su volumen.
En cambio, en el estado gaseoso, las moléculas están muy dispersas y se mueven libremente, sin ofrecer ninguna oposición a las modificaciones en su forma y muy poca a los cambios de volumen. Como resultado, un gas que no está encerrado tiende a difundirse indefinidamente, aumentando su volumen y disminuyendo su densidad.
La mayoría de las sustancias son sólidas a temperaturas bajas, líquidas a temperaturas medias y gaseosas a temperaturas altas; pero los estados no siempre están claramente diferenciados. Puede ocurrir que se produzca una coexistencia de fases cuando una materia está cambiando de estado; es decir, en un momento determinado se pueden apreciar dos estados al mismo tiempo. Por ejemplo, cuando cierta cantidad de agua llega a los 100ºC (en estado líquido) se evapora, es decir, alcanza el estado gaseoso; pero aquellas moléculas que todavía están bajo los 1001C, se mantienen en estado líquido.

Propiedades Intensivas y Extensivas de la Materia

Hay dos tipos de propiedades que presenta la Materia, Propiedades Extensivas y Propiedades Intensivas. Las Propiedades Extensivas dependen de la cantidad de Materia, por ejemplo, el peso, volumen, longitud, energía potencial, calor, etc. Las Propiedades Intensivas no dependen de la Cantidad de Materia y pueden ser una relación de propiedades, por ejemplo: Temperatura, Punto de Fusión, Punto de Ebullición, Indice de Refracción, Calor Específico, Densidad, Concentración, etc. Las Propiedades Intensivas pueden servir para identificar y caracterizar una sustancia pura.

Masa: es la cantidad de materia que tiene un cuerpo, su unidad fundamental en el Sistema Internacional de Unidades es el kilogramo (kg) y en el Sistema Inglés es la libra (lb) .Para medir masas muy pequeñas, como la del átomo, se emplea la uma (u) que es la unidad atómica de masa cuya equivalencia es: El gramo (g) es una unidad de masa muy utilizada y se puede representar con múltiplos y submúltiplos. 

Peso: es la atracción que ejerce la Tierra sobre los cuerpos hacia su centro, es decir, el efecto que tiene la gravedad terrestre sobre ellos.
Volumen: Un cuerpo es el lugar o espacio que ocupa. Existen cuerpos de muy diversos tamaños. Para expresar el volumen de un cuerpo se utiliza el metro cúbico (m³) y demás múltiplos y submúltiplos. 

Con respecto a estas unidades de medida del volumen, existen equivalencias importantes con relación a las de capacidad:
Un decímetro cúbico (dm³) = 1 litro (l)
y un centímetro cúbico (cm³) = 1 mililitro (ml) 

El cálculo del volumen de un cuerpo dependerá de la forma que tenga éste; si es de forma regular se aplicará la fórmula ya establecida y si la forma es irregular generalmente se calcula por desplazamiento de agua, a condición de que no sea soluble en ella. Cuando se trata de fluidos (líquidos y gases) se emplea el litro y sus múltiplos. 

Inercia: es la resistencia que presenta un cuerpo a cambiar su estado de reposo o de movimiento, mientras no exista una fuerza que lo modifique.
Impenetrabilidad: es la propiedad que tienen los cuerpos de no poder ocupar el mismo lugar o espacio al mismo tiempo.
Divisibilidad: es la propiedad que tiene la materia de ser dividida en partículas muy pequeñas.
Porosidad: en la agregación molecular se forman espacios libres denominados poros.

Propiedades específicas 
Las propiedades que diferencian un tipo de materia de otra se denominan específicas y se clasifican en físicas y químicas. Algunas de las propiedades físicas son: dureza, tenacidad, maleabilidad, ductibilidad, punto de fusión, punto de ebullición, las organolépticas y densidad. 

Dureza: es la resistencia de los cuerpos a ser rayados. 
Tenacidad: es la resistencia de la materia a ser fraccionada por tensión.
Maleabilidad: es la capacidad que tienen los metales para formar láminas.
Ductibilidad: es la propiedad de los metales para formar alambres o hilos muy delgados.
Punto de ebullición: es la temperatura a la que hierve un líquido y pasa al estado de gas o vapor.
Punto de fusión: es la temperatura en la que un cuerpo sólido pasa al estado líquido. 

Las propiedades organolépticas son aquellas que se perciben a través de los sentidos-olor, color, sabor, brillo, etcétera.

La densidad es la cantidad de sustancia contenida en una unidad de volumen determinado, es una unidad derivada. La densidad se obtiene al dividir la cantidad de su masa entre el volumen que ocupa. La unidad en el Sistema Internacional es kg/m³, utilizándose más en la práctica las siguientes unidades g/cm³o kg/dim³, la ecuación o fórmula para representar la densidad es:

PROPIEDADES PARTICULARES
Son las cualidades características de cada sustancia con independencia de tamaño o forma de la muestra. Ejemplo, el azucar y la sal son sólidos cristalinos blancos. El primero es de sabor dulce y se funde volviéndose marrón cuando se calienta en un cazo, puede arder en el fuego directo en contacto con el aire. La sal en cambio se puede calentar a altas temperaturas y no funde, desprendiendo un color amarillento al contacto del fuego directo.

PROPIEDADES GENERALES: Son cualidades que no son característica de la sustancia de por si, ejemplo: El tamaño, la forma, la longitud, el peso y la temperatura.
PROPIEDADES FISICAS: Son aquellas que pueden ser observadas sin cambiar la naturaleza de las sustancias ejemplos: Color, olor, dureza, elasticidad, punto de fusión y punto de ebullición.
PROPIEDADES QUÍMICAS: Son aquellas que se refieren a la naturaleza intima de la sustancia o a la manera de reaccionar con otra. Ejemplo: La combustión del azufre para producir anhídrido sulfuroso, la explosión producida al quemar hidrogeno, la combustión de un trozo de cinta de magnesio para producir óxido de magnesio.

Propiedades de la Materia

Materia es todo lo que tiene masa, ocupa espacio y se puede percibir por nuestros sentidos. Gran parte de las cosas necesarias para nuestra vida diaria están compuestas de materia y es la química la que se interesa en la composición y las transformaciones que sufre la materia. El químico estudia las propiedades de la materia para poder identificar, clasificar y dar usos a sus componentes. En este módulo estudiaremos algunos conceptos básicos relacionados con la materia.

La materia puede existir en tres estados físicos y pasar de un estado físico a otro sin que cambie su composición (cambio físico).  Además la materia puede sufrir unos cambios químicos.  Los cambios químicos son transformaciones que convierten una sustancia en otra (reacciones químicas).  Algunos ejemplos de cambios químicos son el enmohecimiento del hierro y la combustión de una sustancia.
Estado
Características 
Cambio físico
Sólido Tienen forma y volumen definido
Fusión-cambiar del estado sólido al líquido
Sublimación- cambiar del estado sólido al gaseoso

Líquido Tienen volumen definido pero su forma es variable Congelación- cambiar del estado líquido a sólido
Evaporación- cambiar del estado líquido a gaseoso
Gas No tienen forma ni volumen definido:  toman la forma y el volumen del envase que los contiene Condensación- cambiar del estado gaseoso a líquido
Deposición- cambiar del estado gaseoso al sólido

Toda sustancia presenta un conjunto de características que nos permite reconocerla y distinguirla de las demás sustancias.  Estas características reciben el nombre de propiedades y pueden clasificarse en propiedades físicas y propiedades químicas. Además pueden clasificarse en propiedades intensivas o extensivas. 



Propiedad
Característica
Ejemplos
física no alteran la identidad de la materia color, estado físico, masa, peso, volumen, punto de ebullición
química describe la capacidad de una sustancia para transformarse en otra la combinación del hierro con oxígeno y agua para formar moho, el papel se quema, el hidrógeno reacciona con oxígeno al pasar una corriente eléctrica y produce agua
intensiva  no depende de la cantidad de sustancia presente color, punto de ebullición, punto de fusión, densidad
extensiva depende de la cantidad de sustancia presente peso, volumen, largo, ancho, masa, altura

domingo, 28 de agosto de 2011

Las características de los materiales

Los materiales son necesarios para la fabricación de productos. En el diseño de un objeto ha de emplearse el material que mejor se adapta a sus exigencias de uso y que resulta más económico. Es necesario conocer los tipos de materiales susceptibles de ser empleados. El ser humano viene utilizando diversos materiales desde épocas ancestrales, aprovechando los recursos disponibles de su entorno, como madera, arcilla, metales, etcétera. Para designar las edades prehistóricas los historiadores utilizan el nombre del material que se usaba predominantemente en ellas.
Edad de Piedra (hace, aproximadamente, un millón de años). Se utilizaba piedra y huesos para elaborar: herramientas, hachas, arpones, flechas, hoces, etc.
Edad de Bronce (comienza aproximadamente en el año 3000 AC). Se utiliza el bronce a partir de cobre y estaño, dos minerales relativamente fáciles de obtener y fundir. Las herramientas fabricadas en bronce eran más duras y más sencillas de fabricar que las realizadas sólo con cobre.
Edad de Hierro (entre los años 1200 y 700 AC aprox). Para la obtención de hierro había que calentar el mineral a una temperatura mucho mayor para fundirlo. Tenía grandes ventajas: la materia prima era abundante y más duras las herramientas obtenidas. Para fundir el hierro se colocaba sobre un agujero hecho en el suelo y se calentaba por la parte inferior. Posteriormente, se empleó una «bomba» de pieles y madera para insuflar aire del exterior, avivar el fuego y aumentar la temperatura.
Época actual. Bien podría denominarse Edad del Silicio, por el cambio provocado por la electrónica basada en el silicio en la sociedad.
CLASIFICACIÓN
Materiales naturales
Se encuentran en la naturaleza. Constituyen los materiales básicos para fabricar los demás productos. En ocasiones estos recursos son limitados y se pueden agotar, en otras ocasiones pueden reciclarse o reutilizarse. El reciclado o reciclaje es una buena solución para preservar el medio natural y ahorrar recursos naturales, al mismo tiempo que se reducen costes. Son naturales la madera, la lana, el esparto, la arcilla, el oro, etc.
Materiales artificiales
Se obtienen a partir de otros materiales que se encuentran en la naturaleza y no han sufrido transformación previa. También reciben este nombre los productos fabricados con varios materiales que sean en su mayoría de origen natural. Son artificiales el hormigón y los bloques de hormigón, que son productos artificiales, fabricados a partir de arena (en un 50%; material natural), grava (en un 30%; material natural), cemento (en un 20%; material artificial) y agua (material natural).
Materiales sintéticos
Están fabricados por el hombre a partir de materiales artificiales. No se encuentran en la naturaleza ni tampoco los materiales que los componen. El ejemplo más característico lo constituyen los plásticos, como la baquelita, que se obtiene a partir de dos materiales artificiales: formol y fenol. Durante los últimos cien años se han descubierto multitud de materiales, así como nuevos métodos de fabricación (p.e. la vulcanización).
PROPIEDADES
Propiedades sensoriales
A menudo elegimos los materiales dependiendo del efecto que puedan producir en alguno de nuestros sentidos. Más o menos agradables al tacto, el olor, la forma, el brillo, la textura y el color.
Propiedades ópticas
Se refieren a la reacción del material cuando la luz incide sobre él. Así tenemos: materiales opacos, que no permiten que la luz los atraviese materiales transparentes, que dejan pasar la luz materiales translúcidos, que permiten que penetre la luz pero no dejan ver nítidamente a través de ellos. Existen otros materiales sensibles a la luz que reaccionan de alguna manera cuando la luz incide sobre ellos como los semiconductores (LDR, placas solares) o que sufren reacciones químicas como las películas fotográficas, etcétera.
Propiedades térmicas
Describen el comportamiento de un material frente al calor. Conductividad térmica. Por lo general, los metales son buenos conductores del calor mientras que el algodón, la lana, la fibra de vidrio, los poliuretanos, etcétera.son aislantes y evitan que el calor los atraviese con facilidad. Modificación de características mecánicas con la temperatura.
Propiedades magnéticas
Capacidad que tiene un metal ferroso (hierro y sus aleaciones) para ser atraído por un imán, así como a la posibilidad de que las propiedades magnéticas del imán sean transferidas al metal.
Propiedades químicas 
Resistencia a la oxidación y corrosión (especialmente en los metales). Así tenemos que el acero y sus aleaciones se oxidan con bastante facilidad en contacto con la humedad.
Propiedades mecánicas
Están relacionadas con la forma en que reaccionan los materiales cuando actúan fuerzas sobre ellos. Las más importantes son: Elasticidad. Capacidad que tienen algunos materiales para recuperar su forma, una vez que ha desaparecido la fuerza que los deformaba. Plasticidad. Habilidad de un material para conservar su nueva forma una vez deforma-do. Es opuesto a la elasticidad. Ductilidad. Es la capacidad que tiene un material para estirarse en hilos (por ejemplo, cobre, oro, aluminio, etcétera). Maleabilidad. Aptitud de un material para extenderse en láminas sin romperse (por ejemplo, aluminio, oro, etc.). Dureza. Oposición que ofrece un cuerpo a dejarse rayar o penetrar por otro o, lo que es igual, la resistencia al desgaste. Fragilidad. Es opuesta a la resiliencia. El material se rompe en añicos cuando una fuerza impacta sobre él. Tenacidad. Resistencia que opone un cuerpo a su rotura cuando está sometido a esfuerzos lentos de deformación. Fatiga. Deformación (que puede llegar a la rotura) de un material sometido a cargas variables, inferiores a la de rotura, cuando actúan un cierto tiempo o un número de veces. Maquinabilidad. Facilidad que tiene un cuerpo a dejarse cortar por arranque de viruta. Acritud. Aumento de la dureza, fragilidad y resistencia en ciertos metales como consecuencia de la deformación en frío. Colabilidad. Aptitud que tiene un material fundido para llenar un molde. Resiliencia. Resistencia que opone un cuerpo a los choques o esfuerzos bruscos.